EL APOCALIPSIS
El nueve de abril de 1948, fue uno de los días más caóticos en la historia política Colombiana.
Esa tarde asesinaron al jefe del partido liberal, Jorge Eliécer Gaitán; recibió tres disparos, uno en la cabeza y dos en el pecho. Estos fueron realizados por Juan Roa Sierra, el cual momentos después fue linchado. Dice en la crónica, que la cabeza le quedó como una masa y su cuerpo fue arrastrado hasta las puertas del palacio donde permaneció dos días tirado. Los siguientes siete días, hasta el 16 de abril, se desarrollaron en una guerra civil, de saqueos y homicidios. En esos días “se instauraba la anarquía”; el pueblo tomó la justicia por sus propias manos. El respeto y la libertad fueron totalmente vulnerados en esos momentos de revolución; todos sintieron que sus vidas, las de sus seres queridos y sus bienes, se encontraban desprotegidos ante aquel descrito apocalipsis.
A Gaitán lo alcanzaron a llevar a la clínica después de los disparos que recibió; lo llevaron a la Clínica Central y allí murió a la 1:55 de la tarde.
Luego de la autopsia, el cuerpo de Gaitán fue llevado para darle sepultura, el cual fue enterrado en el comedor de su casa, en el barrio La Magdalena.
Los medios de comunicación no fueron de gran ayuda; las emisoras eran unas voces cizañeras que alimentaban el odio y resentimiento del pueblo, esto ayudó a incentivar los robos a los almacenes, de los cuales lograron sacar explosivos, machetes y diferentes armas para enfrentarse a la policía.
La comunidad internacional, también estaba muy enterada de lo que estaba sucediendo en Colombia, porque los periodistas extranjeros que se encontraban en el hotel Astor, enviaban fotografías y noticias del hecho, pero todo eso lo realizaron desde Panamá, ya que en Colombia estaba censurado el tema.
A causa de la muerte del jefe liberal, Jorge Eliécer Gaitán, se decidió nombrar como nuevo presidente del partido político, a Darío Echandia.
En esa época el presidente de turno era, Mariano Ospina Pérez, éste se reunió ese mismo día con los jefes liberales, la reunión tuvo una duración de 17 horas. En esta reunión se tomó la decisión, de que cualquier medida adoptada para solucionar la crisis, sería dentro de los principios de la constitución.
Los liberales le sugirieron al presidente que renunciara a su cargo, para que ayudara a controlar la revolución, pero Ospina Pérez decidió que no, porque esto, en vez de solucionar el problema, antes lo agravaría; además quiso cumplir con la constitución y en esta dice que debe permanecer en el cargo.
Dentro de esta reunión se acordó una unión nacional entre liberales y conservadores, para así frenar el caos.
Otra medida que aplicaron fue el toque de queda, que fue impuesto desde las 7:00pm del mismo día. También se controlaron los precios en los mercados, los bancos solo abrieron hasta el miércoles 14.
Después de que las revueltas fueron calmadas, se empezó a realizar un censo de viudas y huérfanos y se hicieron informes sobre los daños ocasionados.
Venezuela, Argentina, Quito y la Cruz Roja Estadounidense, se solidarizaron con el hecho y cooperaron con víveres y drogas. Un ganadero de los Llanos, Jorge Luís Vargas, también colaboró y regaló cien novillos.
El pueblo ayudó donando sangre, para ayudar a los heridos. Washington le otorgó un préstamo a Colombia por 10 millones de dólares; Bavaria les dio una bonificación de $ 5.000 a las telefonistas y $10.000 a los de la Cruz Roja, por el buen servicio que prestaron en el momento de la emergencia.
El martes 20 de abril, Bogota se vistió de luto; toda la ciudad fue a rendirle homenaje al caudillo, el cual se celebró en el Parque Nacional.
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