INSISTIR Y PERSISTIR
JUSTICIA. Era lo que buscaba Alejandro Panagulis, aun sabiendo de la inexistencia de ésta.
La entrevista que Fallaci le hizo a Panagulis fue desarrollada en un contexto muy político, donde ella le preguntaba sobre su estancia en la cárcel, los momentos que vivió allí, sus ideologías y el desarrollo del atentado.
En la introducción Fallaci nos describe cómo fueron esos momentos previos antes de conocer a Panagulis, ya que ella se sentía muy nerviosa, porque conocería a un símbolo, pero se encontró con una bienvenida calurosa y fraterna.
Panagulis se mostró durante toda la entrevista, en especial al principio, como una persona fría, dura, experimentada e insensible. Muy seguro de sí mismo, pero acogedor y con una personalidad polifacética, la cual, Fallaci denominó como: “mil personas en una”.
A mi parecer Panagulis fue una persona, muy insistente y persistente, con una gran valentía y orgullo, ya que las torturas a las que fue sometido eran demasiado truculentas. A pesar de ésto, él decía que todas esas cosas lo hacían cada vez mas fuerte, y de hecho tenía un dicho que rezaba: “el acero se templa con fuego”.
Panagulis también fue una persona muy creativa e ingeniosa, ésto se evidenciaba en las diferentes maneras como intentó escapar de la cárcel; por ejemplo, la pistola hecha de jabón y pan, las diferentes llaves que probó para abrir los candados, el hueco en la pared hecho con una cuchara, o cuando simplemente se escondió bajo la cama. Todas estas cosas él las contaba de una manera muy cómica, y yo pienso que él tuvo que ser una persona muy fuerte e inteligente para poder guardar el sentido del humor después de haber sido tan atropellado como ser humano.
A raíz de todas las atrocidades que Panagulis sufrió en la cárcel, Fallaci le preguntaba que si después de todo ésto, él sigue queriendo a los hombres, y él le contesta, que sí, que la gran mayoría de los seres humanos son buenos y una minoría malos. De hecho, dice que en la cárcel y en el hospital encontró mucha gente buena que le ayudaba. Yo relaciono esta respuesta con una frase que recuerdo de Rosseau “El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”. En especial esta parte me impresionó bastante, porque cualquier persona hubiera salido odiando a todas las demás, jamás perdonaría todo el daño que le hicieron y esto terminaría por enloquecerla; pero esto no solo me impactó a mí, sino a la entrevistadora, ya que ella le preguntaba, que cómo era capaz de mantener una mente lúcida después de todo lo que le tocó vivir en esa “tumba de cemento”.
La forma en como Fallaci desarrolló la entrevista, me pareció muy entretenida y detallada, respondía a todas las inquietudes que a uno como lector le generaba la polémica vida de este personaje, una historia casi ficticia, increíble; en la cual, aunque la intención de él no fue mostrarse como un súper héroe, se veía como tal, por todos sus actos cargados de semejante valentía, que nos motivan e inspiran para luchar por nuestros ideales, para buscar siempre la mejor manera de llevar a finalidad lo que queremos lograr, ser persistentes, firmes y, algo que todos debemos tener, seguridad en uno mismo.
viernes, 21 de mayo de 2010
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